Donad donad putos malditos

Una idea me ha despertado hace apenas unos minutos, rondándome la cabeza ruidosamente, sin piedad. Quiero decir algo pero siento la angustia de la pereza, otra de mis despiadadas compañeras de viaje a las que no les preocupa demasiado verme contento. He abierto Pyroom y la pantalla del viejo eMac se ha transformado en una ventana abierta a un vacío absolutamente negro donde solo (sin acento ya) relumbra, en verde fosfórico, una tímida sugerencia de ayuda. Control+H.

El otro día a mi buen amigo Hound, al que conocí a través de la red y no he visto nunca en persona, se le ocurrió escribir algo como que en lugar de pedir versiones para GNU/Linux de potentes programas privativos deberíamos donar algo de pasta a los desarrolladores de programas libres, motivado al parecer por ciertos usuarios que parece ser que lo están pidiendo. No demasiada (pasta) tampoco. Muchos pocos hacen más que pocos muchos, que me decía con firmeza mientras me señalaba amenazadoramente con su decrépito dedo índice una tierna octogenaria cuando hablaba del negocio que, con picardía y nunca demasiado trabajo, había hecho próspero cincuenta años atrás, durante una de las peores épocas, por hambre miseria y muerte, de la historia de España. Con la pasta los unos (programas libres) alcanzarían sin problema a los otros (programas privativos). Con pasta incluso los rebasarían, es un corolario al modelo de desarrollo de los programas libres. Con pasta y no demasiada. El otro día. Mi buen amigo Hound.

Una idea fácil y potente que entró fácil y potente en mi cabeza.

A veces estoy alucinado con la calidad del software de aplicaciones que uso, software libre, se entiende. OpenOffice, Gimp, Hugin, Maxima, yo qué sé. Del sistema GNU y de su núcleo Linux, el más utilizado aunque he probado otros, ya ni hablemos. Tantas herramientas, interfaces gráficos (o no), tantos documentos creados, archivos editados, transferencias por la red, tanta seguridad. Tanto trabajo suyo (de los programadores y artistas) y mío (utilizando sus programas).

¡¿Y todo eso a cambio de nada?!

Nada tampoco; uno lo intenta de varias maneras: escribir en blogs, ayudar a otros, ser la hormiga del marketing libre que casi siempre es apisonada por el puto elefante del marketing de la multinacional. Casi siempre. Poca gente queda a mi alrededor físico que no haya dado ya el gran salto de probar un sistema GNU/Linux o el pequeño salto de instalar alguna de las miles de aplicaciones libres multiplataforma. No me ha importado nada si eran güindoleros o, como lo era yo, de la secta del mac, eso no ha sido lo importante. Como tampoco lo ha sido Ubuntu, ni Debian, ni el GNU, ni el puto Linux. Lo importante para mí ha sido, cada día con más claridad, el Software Libre. Una vía de escape, una alternativa. Un camino rápido, seguro y eficaz, un camino confiable hacia los objetivos personales al módico precio de una descarga o un copiado en un USB repleto de virus, como suele suceder tan a menudo.

Nada tampoco, al fin y al cabo un usuario que utiliza una herramienta de software la está validando, la está dando vida. Nada, ni software ni películas ni música ni literatura ni ingeniería son nada sin un destinatario que, más aquí o allá de mercados y militarismos monetaristas, derechos de autor y presuntas propiedades intelectuales, horas de trabajo y sueldos, los «use».

(Control+S, guardo, no vaya a pifiarla la primera vez que uso Pyroom un poco en serio)

En otras ocasiones, pensando, quizá conversando con alguien sobre futuribles, tengo miedo. En ocasiones veo muertos (mis programas_libres favoritos).

Una aplicación libre parece inmortal, tiende a mutar más que a desaparecer, hay múltiples ejemplos de ello. Aparece un fork y ya está, otro pequeño grupo de desarrolladores, a veces uno solo, cambia su aspecto y su nombre y sigue ahí, creciendo, evolucionando, disponible. Esto es tan así que algunos, ahora, parece que intentan cargárselas mediante leyes. Por algunos me refiero a esas aves de rapiña que ostentan cargos elevados en las multinacionales del software, en la industria del entretenimiento, en las productoras y en el gobierno y que giran y giran desde sus cargos en la empresa a sus cargos en el gobierno y vuelta «patrás» y a los que digo, en caso de que me estén leyendo, como hizo en su día un malogrado cómico de enormes rabia, inteligencia y talento: ¡mátate! Sí, lo que has leído, que te mates, rápida y eficazmente, quiero que lo hagas según los grandes principios de la eficiencia y la productividad a ser posible, mandamientos absolutos e ineluctables. Tú eliges cómo, pero hazlo ya. Como decía el bueno de Hicks, no es broma.

Pero si no hay pasta, porque la pasta o se tiene o se come, nada. También se puede donar.

No es inteligente usar software libre y no donar un puto dólar o un puto euro a los proyectos que más te interesan. La actitud más inteligente es donar de vez en cuando, periódicamente quizá, pequeñas cantidades a los proyectos que facilitan las comunicaciones, el trabajo, la vida de un usuario de Software Libre.

Lo voy a decir una vez más: lo inteligente, si eres usuario de Software Libre, es que dones algo de pasta. Y no una vez en la vida, sino cada cierto tiempo.

Digo otra verdad sencilla y aritmética: cuantos más donemos menor será la cantidad a donar. No será cosa del mercado, de la oferta y la demanda, de los accionistas, inversores o beneficios. Será cosa de que, como decía aquella abuelilla que quizá ya haya muerto a estas alturas dejando muy clara esta idea en mi mente, muchos pocos hacen más que pocos muchos.

Gracias a unos y a otra.

18 comentarios en “Donad donad putos malditos

  1. Seria lindo que demas blog siguieran tu iniciativa, no se, me llegaste flaco, me dan ganas de salir ya a donar unos pesitos a Debian, pero recien llego del laburo y tengo muchisimo sueño, cuando me levante busco como hacerlo y les mando, gracias por hacerme acordar (?)

  2. Creeme que si pudiese, le daría a Debian día por día, mi aporte económico. Pero existen desgracidamente, muchas barreras que me lo impiden. Un dato: Vivo en una isla del Caribe que muchos conocían en la época de las 13 colonias como: La llave del Golfo. 😛

  3. Hace tiempo doné algo para algún proyecto de soft libre, desde que di de baja mi cuenta de Paypal no he vuelto a hacerlo, pero habrá que ir pensando nuevamente en lo que comentas.

    Por cierto, aunque es una propuesta bien seria creo que el título de el post también podría haber sido (Donad donad PUTOS malditos) así es mas fiel al blog 😉

    Saludos.

  4. ¡Maldita sea, blogger al que no conozco y quizás no conoceré!
    Me gustó tu post, unque debo confezar que aún no termino de leerlo, de repente me agradó la manera en que escribes y me dieron ganas de comentar…

    Cuando sienta que mis malditos posts son «demasiado personales» vendré a leerte para que me valga medio cacahuate y pueda seguir escribiendo así como me gusta. He dicho.

    Te envio un saludo desde México, pero no la promesa de leerte seguido.

      • Me caga que WordPress me obligue a iniciar sesión para comentarte. Ya deberia saber que no soy un puto troll jaja. (oye, no estaría mal una OPCIONAL integración del inicio de sesión de wordpress.com y wordpress self-hosted, no?)

        Acabo de notar que tenia un par de comentarios de hace más de un mes, que pena :$ luego voy de maricón quejumbroso: «Porque nadie me comenta?? porque, porque??» ajaja

        Escribiste algo nuevo, eh! 😀 voy a mirar (como no lo prometí)

        Un abrazo!

  5. De hecho ésta filosofía aplicada en el contexto del software privativo, en un contexto completamente diferente quiero remarcar, es lo que está llevando al éxito al App Store de Apple. Al tratarse de un sistema cerrado mucha gente desarrolla gratis o a muy bajo coste, puesto que el pirateo es difícil. Mucha gente se ha cansado de desarrollar altruistamente sin recibir nada a cambio. Sin conciencia no hay evolución.

  6. Estoy seguro que al escribir esto, tienes mas que no escribiste, me sumo a tu causa y creo correcto tus argumentos; Yo no termine mi universidad lic. en Info. por falta de recursos económicos(tenia beca -pero me faltaba para comer-), fui un buen programador de alumno, pero trabaje por mucho tiempo con güindos es todos sus formatos en soporte y deje de programar, ahora tengo tengo 35 años y apenas 2 en el mundo del soft libre. Hoy tengo mi propio negocio y desde que inicie me propuse cambiar la educación en mi pueblo sobre la informática, voy a todas las escuelas proponiendo soft-libre mas soporte tec. sin cobrar un solo peso-mexicano. Estoy desde hace cuatro meses retomando la programación para desarrollar aplicaciones libres, claro me es complicado entrar en ese mundo de nuevo, pero leí un articulo de un medico dental que inicio haciendo drivers para webcam’s para soft-libre y dije puta madre yo voy hacer algo por la comunidad y tomare libros y mas libros hasta hacer una aplicación… no voy a parar hasta tenerla y no solo quiero una; hoy no pretendo buscar donaciones, solo por ayudar y ayudarme a aprender, pero creo que así inicio todo el soft-libre.
    Hace menos de 5 años esto que escribo no lo creería que saliera de mi, mis metas «dinero – dinero & mas dinero», pero la vida gira y el dinero no salva vidas ni cura enfermedades!!!

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