Cómo hacer un esquema básico de las particiones para instalar GNU/Linux

Las particiones son las subdivisiones lógicas que hacemos en un disco duro físico. De este modo podemos usar un sólo disco duro como si fueran varios y destinar las diferentes particiones a albergar archivos diferentes que por el motivo que sea nos interesa mantener separados. Por ejemplo, una partición la podemos usar para el Sistema Operativo y otra para nuestros datos. Vale ya.
A la hora de instalar GNU/Linux sobre un disco duro estaréis tentados de, o no quedará más remedio que, particionar el disco. Esto es muy útil y sencillo. Separar las particiones es la mejor manera de que todo funcione bien y no haya problema en las reinstalaciones. Solución básica:1. Punto de montaje: / (partición raíz, es decir, donde va alojado el sistema) – Formato: Ext3, reiserfs – Tamaño: de 4 a 8 GB – Primaria

2. Punto de montaje: /home (partición para tus carpetas de usuario) – Formato: Ext3, reiserfs – Tamaño: el que queráis – Primaria

3. Punto de montaje: ninguno (partición que usa el sistema para el intercambio de archivos entre la memoria RAM y el disco duro – Formato: partición swap o de intercambio – Tamaño: el doble de la memoria RAM – Primaria

Con esto os sirve en la mayoría de las distribuciones pero en algunas un tanto más «a pelo» deberíais crear también una partición primaria de 32 MB con el arranque o boot activado.

El separar la partición de intercambio es obligatorio en GNU/Linux, pero separar el /home os garantiza que al reinstalar el sistema y si respetáis el formato (dejad la opción de mantener los datos o no activéis la de formatearla) y las cuentas, podréis acceder a vuestros archivos no importa cuantas veces instaléis y reinstaléis el/los sistemas.

Y a otra cosa.

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